SERA CUESTION DE ENCONTRAR EL MODO DE REIR...

viernes, 29 de octubre de 2010

Alguien que detenga este veneno

La duda, siempre presente, ahora mismo dudo como empezar con este texto, dudo que camino va a tomar, siempre que hay mas de una posibilidad parece haber una duda, porque por mas que la respuesta sea obvia y rápida, la duda esta ahí aunque sea por un pequeño instante.
Y es que dudamos que ropa usar, que gusto de helado comer, a donde queremos salir, dudamos y dudamos. Siempre que tenemos una decisión que tomar, ahí va a estar. A veces la duda es simplemente una duda, y enseguida es dejada de lado, o la posible elección no vaya a tener ningún tipo de relevancia en lo que hagamos.
Pero, un día nos cruzamos con una gran duda, y lo que es peor, no depende de nosotros, son esas dudas que no son una elección. Por ejemplo, la duda de que nota sacamos en un examen, una duda sobre lo que paso en cierto lugar, la duda sobre lo que piensa o siente otra persona, y a veces hasta dudas sobre lo que hay en nuestras propias cabezas, donde nosotros mismos como si la mente no tuviese nada mejor que hacer nos fabricamos dudas para pasar el rato. Y no parece haber forma de sacarnos la duda, por lo menos no pensando sobre lo mismo una y otra vez, simplemente porque ahí, no está la respuesta, así que, no la busques mas. Claro, no es fácil, pero si queremos sacarnos esa duda generalmente hay 2 formas, poner el pecho y averiguar para sacarnos la duda, o la mas tortuosa y a veces hasta inevitable... esperar.


No Te Va Gustar - Tenes que saltar
Puedo ser yo, puede ser otro
una vez más, sólo una vez más
tenés que saltar
vos elegís, una, dos, tres salidas
yo no se cual, sólo que no se cual
tenés que saltar
una canción que te saque de la duda
no la hay, sólo que no la hay

tenés que saltar

miércoles, 27 de octubre de 2010

El camino mas dificil

No se si seré yo que me gusta complicarme o hay cosas que se me hacen complicadas por si solas. De todas formas, hace rato que estoy dando vueltas sobre lo mismo, intentando alcanzar un objetivo que cuando parece estar tan cercano, se me aleja una y otra vez. No importa si pongo todo mi empeño, si concentro positivamente mis pensamientos, o si trato de no hacerme drama. Debe ser algo subconsciente supongo, pero que me hace seguir detrás de una misma cosa, tal vez demasiado tiempo para el gusto de ciertas personas: Ya no se si es una virtud por la constancia y perseverancia que tengo en alcanzar lo que busco, o si un defecto, al ser terco y obsesivo en no dejar que se me escape.




"Cada vez mas, tristeza y amor siempre por llegar." (Cielo Razzo)

martes, 26 de octubre de 2010

¿Te conozco?

Conocer sin conocer, confuso a simple vista. Al principio escribí algo sobre la comunicación, ahora voy a ser un poco mas especifico con el tema, con respecto a conocer alguien a través de algún medio que no sea directamente en persona.
Uno puede hablar mucho con alguien, crear afinidad, tener muchos gustos en común, pero hasta que punto se conoce a una persona con la que no podes tener contacto directo y real, o sea, cara a cara.
Es una duda que siempre me persigue al conocer gente a través de Internet, incluso con personas que yo considero mis mejores amistades, y por diferentes cuestiones no las puedo ver nunca, o muy poco. Pero por experiencia propia, puedo decir que se puede llegar a conocer demasiado a alguien, y creer que lo conoces de toda la vida, se pueden compartir miles de cosas a la distancia, y se puede encontrar a un persona incalculablemente valiosa que tal vez no hubiesemos logrado conocer de otro modo.
En ciertas ocasiones nos vemos en la situación de tener que encontrarnos con alguna persona que no conocemos y ahí se generan las dudas, la desconfianza e incluso los miedos. Esto es lógico y hasta bueno en cierta medida, porque nunca podríamos saber realmente ante quien nos encontraremos. Pero dejando de lado el probable hecho de un engaño, finalmente uno se da cuenta (por lo menos para mi) que el principal obstáculo es el miedo.
Entonces, el miedo al encuentro de esa persona con la que te pasaste horas y horas chateando o hablando por teléfono, mandando mensajes de texto o señales de humo. Miedo de esa persona desconocida pero de la que al mismo tiempo sabemos muchas cosas. Luego, una vez consumado el encuentro, hay que romper el maldito hielo, superar la timidez, y recordarle a tu cerebro que ya conoces a esa persona que tenes en frente, y que si llegaste hasta ahí no va a pensar que sos un extraterrestre. Para algunos esto no es problema, pero para otras es fundamental darse cuenta de esto y seguir avanzando. Finalmente el tiempo va a ir pasando, y los pensamientos desaparecen solos, las palabras fluyen y solo queda disfrutar de la compañía, sea de la buena amistad, o de un posible futuro amor. ¿Quien sabe? Pero para que preocuparse, es tan solo una persona al igual que uno mismo, y no hay que olvidarlo porque seguramente pasó por lo mismo que vos.